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Colonia de Montastraea cavernosa / Fotografía: Gaby Carias
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Los Arrecifes de Corales

Estrella Villamizar

 

Los arrecifes de coral son ecosistemas marinos muy productivos, de exuberante riqueza, colorido y diversidad biológica. Apenas cubren una pequeña parte del océano, pero su valor y belleza equivale para el mundo lo que los bosques tropicales. Son sensibles a factores externos y de muy lenta recuperación; su principal organismo constructor es el coral, cuya unidad básica es el pólipo: un animal invertebrado que crece adherido a un sustrato y que por lo general forma colonias; su apariencia rocosa se debe a una armazón de carbonato de calcio que construyen ellos mismos y que cubre gran parte de la estructura del pólipo. Nuestro país aun presume de unas 80 especies diferentes de coral; sin embargo, estos ecosistemas están entre los más amenazados del planeta por la lamentable acción predadora del hombre.

 

¿QUÉ SON LOS CORALES? ¿QUÉ SON LOS ARRECIFES?


Los arrecifes son sistemas naturales marinos de extraordinaria diversidad biológica con una gama de colores, formas y tamaños inigualables. En ellos se encuentran representados la mayoría de los phyla animal reconocidos (33 de 34). La unidad fundamental que conforma un arrecife son los corales, animales sésiles, por lo general de naturaleza colonial. Así, cada coral está constituido por miles o millones de pólipos que se comunican entre sí (conexión funcional), dentro de una estructura calcárea que asemeja una roca, y lo más sorprendente es que ésta es construida por ellos mismos. Por su parte, un pólipo es semejante a una anémona marina, pero de tamaño diminuto. Su estructura y anatomía es muy simple, es un saco de tejido contráctil de forma cilíndrica, con una boca en su parte superior, rodeada de tentáculos. Desde la boca se extiende la garganta hasta alcanzar la cavidad digestiva; su sistema nervioso es muy básico. La pared muscular del pólipo tiene dos capas de tejido, una externa, la epidermis, y una interna, la gastrodermis y entre éstas una capa gelatinosa, no celular conocida como mesoglea. La condición colonial de los corales formadores de arrecifes les confiere una característica muy interesante, la posibilidad de morir parcialmente cuando son atacados por un depredador o simplemente por estar expuestos a alguna condición negativa en alguna parte de la colonia. En contraposición a esto, también existen algunas especies de corales que tienen un solo pólipo, a los que se les llama “corales solitarios”, en cuyo caso un factor negativo genera la muerte de los mismos.


Una característica muy interesante de los corales es su asociación íntima con algas unicelulares, conocidas como zooxantelas, las cuales se alojan en sus tejidos, particularmente en la gastrodermis. La presencia de zooxantelas en los corales les confiere la condición de organismos productores primarios (autótrofos), pero también son consumidores ya que se alimentan del plancton y pequeños invertebrados ubicados en la columna de agua, ayudándose con sus tentáculos, y también pueden pasar nutrientes a través de sus paredes. En la mayoría de los corales, los pólipos se alimentan en la noche, y tienen una apariencia externa muy distinta a la que tienen durante el día.

 

¿CÓMO SE REPRODUCEN?


En una colonia coralina todos los pólipos son genéticamente idénticos (clones). Sin embargo, los corales pueden reproducirse tanto asexual como sexualmente, lográndose a través de esta última incrementar la variabilidad genética en las poblaciones de una misma especie. En la reproducción sexual colonias coralinas de distinto sexo producen sus gametos respectivos y los mismos se unen dando lugar a una larva ciliada (conocida como plánula), la cual derivará en el mar, impulsada por las corrientes superficiales, hasta que encuentre un fondo apropiado (duro) donde fijarse, sufrir una metamorfosis e iniciar el crecimiento de una nueva colonia de coral. La fecundación puede ocurrir dentro de la colonia hembra, por fertilización interna (corales incubadores o criadores), o tener lugar en la columna de agua, por fertilización externa (corales desovadores). Un evento asombroso es la reproducción masiva de corales durante unos pocos meses del año (agosto a octubre), donde  cientos y hasta miles de colonias de distintas especies coralinas desovan sincrónicamente, el mismo día y durante un mismo período de tiempo. En cuanto a la reproducción asexual, esta consiste en la aparición dentro de una colonia de nuevos pólipos, lo que conduce al crecimiento corporal de la misma.


¿CÓMO Y CUÁNDO SE ORIGINARON?


Los corales se originaron en la era Paleozoica (que significa “vida antigua”), la era de los invertebrados, específicamente en el período Ordovícico, entre 510 y 438 millones de años antes del presente. Particularmente en el período Ordovícico temprano comenzó la mayor diversificación de algas calcificadas y animales capaces de producir, atrapar y procesar grandes volúmenes de sedimentos. Las esponjas y los primeros corales jugaron roles esenciales. A finales del Ordovícico los corales “tabulados” y “rugosos” formaron parte importante de la comunidad del arrecife. Ese fue sólo el comienzo de la historia del grupo, posteriormente ocurrieron extinciones masivas y resurgimiento y diversificación de esta fauna coralina.


DISTRIBUCIÓN DE LOS ARRECIFES EN VENEZUELA, ESPECIES QUE EXISTEN


Por su ubicación privilegiada en la costa norte de Suramérica y en la zona tropical, los fondos marinos de Venezuela presentan corales y arrecifes de coral en numerosas zonas, siendo las islas de la región central y centro-occidental las de mayor desarrollo y diversidad arrecifal. Allí las masas de agua presentan excelentes condiciones para el desarrollo de los arrecifes y sus componentes esenciales, los corales. A diferencia de la región nor-oriental donde ocurre anualmente el fenómeno de surgencia costera enfriando las aguas y cargándolas de nutrientes, condición a la que pueden sobrevivir, pero no lograr un gran desarrollo. En la región oriental en la costa occidental Atlántica no existen corales debido a la condición de aguas turbias, salobres y dulces producto de la desembocadura de los grandes ríos (Orinoco y San Juan). Así mismo, en la región occidental del país tampoco se dan condiciones propicias para los arrecifes debido a una mayor turbidez de las aguas y fondos más blandos. El parque Nacional Archipiélago de Los Roques representa el sistema oceánico arrecifal de mayor área y diversidad biológica, y el Parque Nacional Morrocoy solía ser calificado como el sistema marino costero arrecifal más desarrollado, no obstante este último sufrió un colapso ecológico muy severo en el año 1996, conduciendo a un deterioro extremo la mayor parte de los arrecifes de esta región noroccidental del país, del cual no se ha recuperado aún y posiblemente no lo haga en muchas décadas, pues son sistemas muy sensibles y de muy lenta recuperación, debido a la baja tasa de crecimiento que tienen los corales (a lo sumo unos pocos centímetros al año, dependiendo de la especie). Los principales corales constructores de los arrecifes en el Caribe son del género Acropora y Montastraea. Existen tres especies de Acropora y cuatro de Montastraea, pero la riqueza coralina del país es cercana a 80 especies.


HÁBITAT Y DIVERSIDAD DE FAUNA MARINA ASOCIADA A LOS CORALES


Dos tipos principales de hábitats ofrecen los arrecifes, uno el de los mismos organismos sésiles (biotopos) constructores de los arrecifes como son los corales, esponjas, octocorales, macroalgas, etc. El otro hábitat corresponde al ambiente abiótico de los sedimentos y masas de agua arrecifales. En estos hábitats confluyen los más diversos phyla de invertebrados y peces, tales como crustáceos (langostas, camarones, cangrejos, etcétera), moluscos (bivalvos, gastrópodos, nudibranquios, poliplacóforos), equinodermos, annélidos, sipuncúlidos, briozoarios, medusas, anémonas, y peces como góbidos, blénidos, clínidos, serránidos (meros), lutjanidos (pargos), escáridos (loros), Holocántidos y pomacántidos (cachamas), acantúridos (cirujanos), pomacéntridos (damiselas), esfiraénidos (barracudas), aulostomidos (trompetas) y muraenidos (morenas), entre otros.


AMENAZAS ACTUALES Y SU SITUACIÓN EN VENEZUELA


Los corales, así como muchos otros invertebrados marinos que viven en simbiosis con algas unicelulares, son sensibles a las condiciones de temperatura y radiación en la columna de agua. Los corales se desarrollan en forma óptima entre los 26 y 28°C, aunque pueden sobrevivir entre los 18 y 36°C. A consecuencia del Cambio Climático, los corales se encuentran viviendo durante los meses de mayor radiación solar cerca de sus límites de tolerancia máximos de temperatura y radiación. Incrementos de temperatura por encima de 29°C por un período prolongado de tiempo (dos a tres meses) produce en estos organismos la condición conocida como “blanqueamiento”, que no es más que la pérdida evidente del color de los corales a consecuencia de un rompimiento de la simbiosis con sus algas asociadas (por estrés fisiológico excesivo).


Otros factores como alta radiación ultravioleta, alta sedimentación y turbidez en las aguas, temperaturas del agua muy bajas también pueden causar blanqueamiento. En los arrecifes es posible encontrar algunas pocas colonias coralinas blanqueadas o zonas del arrecife totalmente blanqueadas (cientos de colonias afectadas), ocurriendo de esta forma un “blanqueamiento masivo”. El hecho de que un coral esté blanqueado no significa que esté muerto, se encuentra fisiológicamente estresado y puede recuperarse una vez que las temperaturas del agua vuelvan a valores tolerables por estos organismos; en ocasiones la recuperación de colonias blanqueadas puede tomar hasta ocho o más meses. La razón del color blanco en los corales es la perdida de las algas unicelulares de sus tejidos, ya que son éstas las que les dan el color a estos organismos, por lo general de tonalidades amarillo ocre, verde o marrón (por deterioro de los pigmentos fotosintéticos, o expulsión de las zooxantelas de los pólipos). Por otra parte, colonias coralinas que han sufrido de blanqueamiento se vuelven también más sensibles a los patógenos y pueden enfermarse. Se han caracterizado distintos tipos de enfermedades en corales, designándoles nombres de acuerdo al color que presentan los corales en las zonas enfermas. Así, en los corales del Caribe existen las siguientes enfermedades: enfermedad de la banda blanca, particularmente en especies del género Acropora, enfermedad de la banda amarilla, de la banda negra, de plaga blanca (hay varios tipos de ésta), de los manchones oscuros,  de los parches blancos, infecciones por ciliados, etcétera. En la mayoría de estas enfermedades aún no se han identificado los agentes patógenos que las producen; sin embargo, si se conoce a cuáles especies afecta cada una. En Venezuela se han realizado algunos estudios que evalúan la frecuencia de enfermedades en corales, siendo la más frecuente y que afecta un mayor número de especies constructoras de arrecifes, la enfermedad de la banda amarilla; no obstante se han detectado, aunque en bajo porcentaje (< 5%), las demás enfermedades antes mencionadas.


Algunas actividades realizadas por el hombre son dañinas a los organismos del arrecife. La sobrepesca y el uso de redes de fondo como artes de pesca, uso de explosivos para extraer los peces, la construcción desmesurada en la línea de costa (incrementa la sedimentación y aguas servidas al mar), la extracción de organismos para acuarios y comercio en general.


IMPORTANCIA O VALOR DE LOS ARRECIFES


Los arrecifes de coral se encuentran en alrededor de 100 países, estando la mayoría en las regiones tropicales económicamente menos desarrolladas, donde representan su principal fuente alimenticia. Así mismo, por representar un gran atractivo turístico, son fuente de trabajo para los pobladores de islas y costas tropicales del mundo. Por otra parte, los arrecifes protegen a las costas del impacto erosivo de grandes olas y corrientes. También son de gran interés y utilidad para los profesionales de la medicina, por su gran diversidad biológica y en consecuencia el gran potencial como fuente de nuevos químicos que poseen muchos de sus organismos (plantas y animales), los cuales sirven en el control de varias enfermedades (tumores, leucemia, virus, asma, ulceras gástricas, problemas cardíacos, embarazos problemáticos, entre otras). Se dice que ecológicamente los arrecifes son como un verdadero oasis en un desierto, ya que tienen una gran productividad primaria bruta, entre 1500 y 5000 g C/m2/año, mientras que la de los océanos tropicales en mar abierto oscila entre 18-50  g C/m2/año. Finalmente, su diversidad biológica es enorme y solo comparable a la de los bosques tropicales, además de poseer una dinámica y complejidad trófica que solo hemos empezado a conocer. 

 

Los arrecifes de coral son ecosistemas marinos muy productivos, de exuberante riqueza, colorido y diversidad biológica. Apenas cubren una pequeña parte del océano, pero su valor y belleza equivale para el mundo lo que los bosques tropicales. Son sensibles a factores externos y de muy lenta recuperación; su principal organismo constructor es el coral, cuya unidad básica es el pólipo: un animal invertebrado que crece adherido a un sustrato y que por lo general forma colonias; su apariencia rocosa se debe a una armazón de carbonato de calcio que construyen ellos mismos y que cubre gran parte de la estructura del pólipo. Nuestro país aun presume de unas 80 especies diferentes de coral; sin embargo, estos ecosistemas están entre los más amenazados del planeta por la lamentable acción predadora del hombre.

 

Artículo: Estrella Villamizar

 


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